Desde que llegan a décimo semestre, hasta que pasan al veinteavo semestre

México.- Un grupo de arqueólogos y paleontólogos nos explicaron el proceso de fosilización de los algunos estudiantes. Nos dijeron que existen diferentes tipos de fósiles, unos más lentos que otros, y que cada fósil puede tener un destino diferente: algunos logran superar su fosilización y, mucho tiempo después, graduarse; pero otros simplemente durarán décadas en la Universidad o quizás ya no les interese la titulación.

Porque estos días han sido difíciles para nuestro país (Fuerza, México), el equipo de periodistas del Deforma ha decidido compartirte el proceso de fosilización de un estudiante que logrará su preciado objetivo muchos años después. Compartimos este caso para inyectar un poco de optimismo en la vida académica de muchos. Veamos:

 

1. Primer y segundo semestre del tiempo extra. El periodo esperanzador.

El recién fósil se muestra optimista. Su frase más común es: “Igual en dos semestres termino las materias que debo y en año y medio, máximo, estoy titulado”. ¡Ternurita!

2. Tercer y cuarto semestre extra. La revelación incómoda.

El fósil sale del clóset, se declara abiertamente estudiante irregular. Repite algunas materias. De todos modos, aún logra mimetizarse con los alumnos de nuevo ingreso.

3. Quinto semestre extra. Ha nacido un nuevo oyente.

Un buen día, el fósil despierta para inscribir algunas materias, pero ¡oh sorpresa!, se percata que el sistema no le permite meter materias porque ya terminaron sus dos años de oportunidad para aprobar las asignaturas pendientes. Se resigna a inscribir extraordinarios o preguntarle al profesor que si acepta oyentes.

4. Sexto semestre extra. Perfil de chavorruco.

El compañero fósil comienza a tener un duro momento de depresión al darse cuenta de que muchos alumnos que ingresaron cuando él tenía que haber salido ahora están por concluir su último semestre, mientras que él aún debe la mitad de la carrera. Además, algunos compañeros de su generación ya son sus profesores.

5. Séptimo y octavo semestre extra. La etapa de la tesis.

Nuestro buen compañero fosilizado, aunque aún debe materias, ha comenzado a redactar la tesis, y eso le da cierta luz en su complicado camino. Ahora, no se dice más que es un fósil, sino un tesista. En cuanto a las materias que debe, argumenta que las hubiera pasado desde hace mucho, pero que los profes olvidaron ponerle calificación.

6. Noveno semestre extra. El segundo (o tercero o cuarto) aire.

En este momento, sólo debe dos materias. Ya no le da pena entrar a las clases, con gente menor que él. Su único deseo es concluir el 100% de sus créditos. Tampoco busca amigos ni maneras de perder el tiempo, pues ya perdió suficientes años.

7. Décimo semestre extra. El triunfo sobre el cómputo de las materias.

Aunque existen alumnos que pueden pasar diez o más años sin terminar de pasar sus materias, imaginemos que este fósil alcanzó el éxito y concluyó con todos sus créditos cinco años después de haberlo hecho en tiempo real. Le costó sudor, llanto, burlas, memes, pero lo logró. Ahora le falta terminar de redactar la tesis, en esto se le puede ir un año o dos o diez o veinte o cuarenta.

8. Onceavo y doceavo semestre extra. La maldita tesis por fin terminada.

Pero seamos optimistas con este veterano amigo, pensemos que tan sólo después de doce semestres de tiempo extra ha conseguido terminar su tesis. En este momento, lo invade una mezcla de vergüenza y satisfacción; vergüenza por haber tardado tanto, satisfacción por saber que hay otros fósiles que, de plano, durarán décadas como estudiantes.

9. Último semestre extra. El viacrucis de los trámites.

Ahora este viejo individuo tendrá que pasar por una serie de requisitos y papeleo para poder realizar su examen profesional. En esta última etapa, sus compañeros que llevan más de seis años titulados, lo reciben con aplausos y flores.

 

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