“Ese Ferrari sólo fue un pequeño lujo para mi despertar espiritual”, confesó

El Himalaya.- El procurador general de la República, Raúl Cervantes Andrade, anunció desde lo más alto del Himalaya que ha decidido convertirse en monje y abandonar para siempre su vida de lujo. Asegura que es un hombre distinto y que ha encontrado la felicidad en las cosas más sencillas (o sea, las cosas que cuestan menos de tres millones de pesos).

Luego de que se revelara que el procurador mantenía un Ferrari escondido en una humilde casa de interés social, las redes sociales estallaron y se encendieron más que castillo de feria de pueblo. Ya no se sabe qué fue lo que causó mayor indignación: si el hecho de que tuviera, además del Ferrari, otros 11 autos lujosos, o que lo haya registrado en Morelos para ahorrarse unos pesos de tenencia, o que luego haya aclarado que el Ferrari lo compró con el sudor de su carrera artística.

Lo cierto es que, con todo el dolor de su corazón, el procurador tuvo que vender su Ferrari en Mercado Libre. El hijo de Romero Deschamps inmediatamente le pidió dinero a su papi para comprar el costoso juguetito, y un poco de lana extra para darle un delicioso baño de oro al Ferrari y así pasearlo por Montecarlo.

El trato entre Raúl Cervantes y el Jr. Deschamps fue rápido y eficaz: todo lo acordaron por inbox. Se realizó la transferencia y enseguida llegó un jet privado para trasladar el Ferrari desde Morelos hasta Montecarlo. Comprador y vendedor quedaron satisfechos y cerraron el trato con una copita de Boing de uva, cosecha de 1920.

Luego de recibir esa cuantiosa lana, Raúl Cervantes pidió un Uber Aéreo con dirección a lo más alto del Himalaya, donde un monje (con aspecto de Carlos Salinas) ya lo esperaba ansioso para guiarlo por un camino espiritual y verdadero.

El viejo sabio le ofreció a Raúl Cervantes un cómodo paquete de transformación espiritual, el cual costó unos cuantos millones de pesos, y consistió en convertirlo en monje en un par de minutos (sin los dolorosos y largos procesos que muchos monjes pobres tuvieron que sufrir para llegar a la iluminación).

Al respecto, el poeta y filósofo Paulo Coelho opinó que el extraordinario caso de Raúl Cervantes es una bella historia de superación, y que los mexicanos tenemos en el procurador un gran ejemplo de cómo saber vivir con felicidad: “si él pudo trabajar mucho para comprarse ese carrazo, tú también puedes lograrlo, el universo conspirará para que lo logres”, concluyó.       

Compartir Raúl Cervantes vende su Ferrari y se vuelve monje