Nos adentramos en las profundidades del entendimiento para analizar el “Shaky Shaky”

Internet.- A través de su magistral obra conocida comercialmente como “Shaky Shaky” y llamada “Shaky o la visión circular del tiempo: Análisis relacional de la tesis nietzscheana del Eterno Retorno” en el manuscrito original, el Maestro Daddy Yankee nos enseña su concepción filosófica del tiempo.

Ramón​ Luis Ayala Rodríguez, nombre real del artista, plantea una repetición del mundo en donde éste se extinguiría para volver a crearse. Él encripta su mensaje para pasar desapercibido por las mentes no entrenadas, pero resulta preciso y contundente para los estudiosos de su obra: “Shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky”.


Por si esto no fuera lo suficientemente claro, es el mismo Maestro Yankee quien nos deja una pista final que resume su doctrina:“Como é dame una vueltita otra vez”.

No es casualidad la selección de términos que plantea Daddy Yankee. El vocablo “vueltita” deja de manifiesto un concepto circular que se refiere a la naturaleza cíclica de las cosas y el “otra vez” simboliza el esfuerzo eterno, la lucha eterna, o el esfuerzo inútil y otros conceptos que vuelven a comenzar a pesar de las acciones para impedirlo.

En este sentido, Daddy Yankee se alinea con uno de sus notables predecesores, Milan Kundera, en la forma de relacionar el concepto de gravedad con el eterno retorno.

En la obra musical del reggaetonero, sus personajes interactúan en el marco de la dicotomía de la pesadez y la levedad.

Por un lado, pone de manifiesto la condición de frivolidad al afirmar que:

“Ahí es que va a apretar. Échate eso pa’ acá. Las nalgas para atrás y tra tra tra tra”,

al mismo tiempo que externa su angustia existencial ante la inevitabilidad de un “final sin final” en el círculo del Eterno Retorno, a través de una siniestra advertencia:

“Terremoto (terremoto) 
Terremoto (terremoto) 
Terremoto (terremoto) 
Terremoto, ¡dale duro! 
Terremoto (terremoto) 
Terremoto (terremoto) 
Terremoto (terremoto) 
Terremoto, ¡fuimos!”

Con sus letras, Daddy Yankee parece gritarnos que la vida es fugacidad, nacimiento, duración y muerte, no hay en ella nada permanente:

“Te pone bien loca cuando a ti te toca 
Toda la sanduga en ese bompe te choca choca”

Es el “sí” trágico y dionisíaco a la vida pronunciado por el propio mundo:

“Tú no bailas como yo, tú no bailas como yo 
Mucho piquete, mucho flow flow nos matamos”

 

 

Por último, Daddy Yankee nos pone en relieve que podemos recuperar la noción de permanencia si logramos que el instante dure eternamente, no porque no se acabe nunca, sino porque se repite sin fin:

“Shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky 
Shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky 
Shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky, shaky 
Como é dame una vueltita otra vez “

Así es, maestro Yankee. Shaky, shaky… Shaky otra vez…

Roy Bobadilla Ver otros 6236 artículos

Presidente del club de fans de MC Dinero


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