Al parecer se lo vendió al hijo de un jeque petrolero

Caudal de Autoayuda y Autoexploración.- Un monje que predica el desprendimiento ha sido detenido por haber vendido su Ferrari rojo y no haber reportado al fisco los ingresos por la venta.

El meditante contempló la posibilidad de regalar su auto de lujo para ser congruente con su filosofía anticonsumista, pero decidió venderlo para tener un “ahorradito” en caso de cualquier emergencia.

Cuando el nuevo dueño hizo el cambio de propietario y re-emplacó el juguetito, la autoridad hacendaria se puso en alerta al observar que el vendedor no les reportó dicha transacción. Dicha omisión constituye fraude y fueron a por él.

El hombre fue detenido en el momento exacto en que soltaba al aire su quinto “Om” y fue retirado del monasterio arrastrado de su Chöngu amarillo.

El otrora corredor de coches urbano intentó defenderse de los funcionarios que lo llevaban preso pues, a su entender, él ya había pagado impuestos cuando lo compró. Desafortunadamente nunca le explicaron la cláusula de bienes de lujo de este tipo de cochecitos, tan común entre el gremio petrolero.

 

 

 

 

 

 

 

Al nuevo propietario también le incautaron el Ferrari hasta que se resuelva el asunto. Enfurecido, amenazó mientras se llevaban el auto:

“Ustedes no saben quién es mi papá; voy hacer que pase una ley en el Congreso para que se queden sin chamba pinches gatos”.

Se espera que, con las ganancias excedentes de este bimestre, el ultrajado joven tenga la posibilidad de recuperarse y volver a comprarse otro auto italiano pero ahora amarillo.

El monje será condenado a rezar 3 millones de mantras en prisión o, bien, prometer no volver a escribir “birrias” literarias.

Compartir Monje que vendió su Ferrari es detenido por no pagar impuestos