Se hubiera salido con la suya, de no ser por esos muchachos entrometidos

Iowa, Estados Unidos.- Un ladrón del condado de Marshall tuvo la idea de robarse un Ford GT40 réplica de 1966 y, para despistar a la policía, cambió el color del vehículo para pasearse por el lugar libremente y que no lo descubrieran.

El dueño del vehículo, Steve Salasek, fue ayudado por la policía y residentes del pequeño condado de los Estados Unidos y juntos realizaron una exhaustiva búsqueda para encontrar el “estraño” (como diría Paty Chapoy) vehículo.

Para su sorpresa se percataron de que el ladrón seguía en la ciudad con el automóvil robado y que esta vez lucía una pintura de color diferente a la original. Aún así, debido a lo poco común del modelo, pudieron dar con él fácilmente.

El autor intelectual de esta innovadora técnica de robo, Patrick Allen Chamberlin, creyó que podría evadir a la justicia como si estuviera en un juego de Grand Theft Auto, pero fue detenido por la policía y ahora enfrenta cargos por posesión de sustancias ilegales, parafernalia de drogas y delitos de tráfico, según declaraciones de la policía local.

Compartir Cuando robas el auto más lujoso de tu pueblo y le cambias el color para que no se den cuenta