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“¡Llevo dos minutos sin Internet, Diosito, ya lleváme plis!”

México.- Muchos de nosotros pertenecemos a la generación del drama. Nuestra hipersensibilidad nos hace unas personas que no todos comprenden, ni nosotros mismos. A diario todos expresamos frases ridículas que manifiestan nuestro estado de ánimo cambiante, único y especial. Aquí algunas de esas frases:

1. La frustración inmediata:

“No pinches puedo iluminar mis mandalas con estos colores Mapita. Yo, baliendo berga desde 1995”

 

2. El enojo gastronómico:

“Ay, de nuevo el mesero se equivocó y me trajo tibio mi té de arándano cuando se lo pedí específicamente medio tibio, me-dio-ti-bio; lo odio *explota de rabia*”

3. El visto:

“Llevo un minuto de haberte escrito y no me respondes, o sea, ya pasaron como mil millones de años y te necesito mil”

 

4. El análisis académico después de reprobar una materia:

“Francamente estoy hasta la madre del pinche sistema pendejo retrógrada en el cual el maestro se cree la gran verga, literal, y cuidador de una guardería al que llamamos preparatoria”

 5. La contaminación sonora:

“Olvidé mis audífonos y tuve que viajar cuatros pinches estaciones sin escuchar música. Carla Morrison, te extrañé horrores”

6. Los dos minutos en el que arde el mundo:

“Maldición, no hay Internet, me voy a morir ALV, ya mátenme o algo”

7. La crítica anatómica:

“Mandarte nudes es mi manera de decir que te amo y ni me pinches pelas, bale berga la vida” *se va a jugar con su perrito*

8. El bloqueo de la justicia:

“Alguien me dijo que el Nutella no es lo mejor del mundo mundial. Ya lo bloqueé. Fin.”

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