Valió la pena la espera

Caja del pago del predial.- Angustias Delgadillo es un joven funcionario público quien a pesar de tener una carga de trabajo abrumadora, se da tiempo para relajarse durante la jornada laboral, tal y como lo leyó en “El monje que vendió su Ferrari”.

El joven aprovecha que los usuarios están acostumbrados a que los funcionarios seguido tengan que hacer corte de caja, estén en una reunión o hayan salido a desayunar para poner el letrero de “En un momento le atendemos” para poder darle a su relajante consuetudinario en forma de naipes digitales.

Por suerte para él, la pantalla de la computadora no es visible para las personas que están afuera esperando, y al estar con su mente fija en el monitor y su mano manipulando el mouse como enajenado, sí parece que está haciendo corte de caja.

Hay ocasiones en que el buen Angustias se atora en una partida, y por más que le da “regresar” los movimientos, no hay salida y no logra terminar el juego por más que esa era su meta, por lo que tiene que volver a iniciar una partida nueva, pues él no vuelve al trabajo hasta haber logrado terminar una completa.

Cuando logra vencer el barajeo aleatorio de la computadora, vuelve al trabajo con bríos renovados, y hasta los usuarios se sorprenden al ver con la velocidad en que el funcionario les cobra el predial para que el alcalde haga su campaña para reelegirse.

Si bien no es algo confirmado, se cree que las juntas que los funcionarios tienen 3 veces por semana es para platicar sobre sus logros en los juegos que tienen instalados por default en sus computadoras, u ordenadores como dirían los gachupines.

 

Adolfo Santino

Compartir Funcionario público se dice feliz porque ha terminado el solitario en la computadora