¿Para qué invertir en seguridad si tienes a Diosito?

Camino de Guanajuato.- El sábado pasado, durante la conmemoración de los 100 años de la Virgen de Fátima, el gobernador del Estado de Guanajuato, el panista Miguel Márquez Márquez, tuvo a bien pedirle una singular plegaria al Todopoderoso. “Entrego a Dios y a su divina voluntad todo lo que somos y todo lo que tenemos en este Estado”.

Tan acertada decisión fue pronunciada ante más de 2500 asistentes en el evento donde se encontraban diversos funcionarios públicos. Durante este año, Guanajuato ha incrementado su estadística de ejecuciones, motivando incluso a la entrada del ejército y la construcción de una base militar en Irapuato.

 

Fuentes nada confiables de El Deforma afirman que de esa forma el gobernador quiso lavarse las manos por la ola de violencia desatada en la entidad, así como tragedias más grandes e importantes: como que el León no calificó a liguilla y la Trinca Fresera del Irapuato perdió la final hacia el Ascenso contra el equipo de una colonia de Puebla llamada Tlaxcala.

Otros cables informan que dicha revelación fue descrita por el panista como “una experiencia religiosa” que comenzó cuando encontró una rosa blanca en en buró de su cama.

Al parecer al buen gobernador se le olvidó el artículo 130 constitucional, que prohíbe celebrar eventos políticos en recintos religiosos y niega la facultad a los servidores de relacionarse con confesiones religiosas públicamente.

Compartir Cuando no puedes con la violencia de tu Estado y mejor se lo encargas al Sagrado Corazón de Jesús