¿Te sirvo otro poquito?

El llano de México.- Casi todos los mexicanos hemos sido parte de esas magnas fiestas familiares que se preocupan más por pasar un buen rato que por mantener saludables las cuentas bancarias. Cualquier pretexto es bueno: los XV años de la sobrina, las bodas de plata de los abues, la fiesta del santo patrono de la colonia, la llegada de la quincena o cualquier otro suceso memorable.

Los parientes organizadores, que comúnmente son las tías, se interesan en invitar a la mayor cantidad de familiares posibles y hacerlos sentir muy cómodos; claro, a su manera.

Cuando hemos tenido que asistir a alguno de estos fastuosos eventos nos encontramos con que todos hemos experimentado ciertos casos. Aquí hay algunos, para que los tengas previstos y no te agarren de sorpresa.

 

1. El lugar está bien lejos.

2. Cuando llegas, te sientan con tus parientes favoritos. 

3. Las fiestas duran más de 12 horas.

4. Ponen la música bien fuerte y para platicar tienes que acercar tu boca la oreja de la otra persona.

6. Siempre te sirven mole, arroz y fréjoles.

7. Toda fiesta tiene un borracho.

8. Pasadas las 12 AM, parten el pastel.

9. Si bien te va, te toca el arreglo del centro de mesa. 

10. Te dan tu itacate para que comas toda la semana.

Compartir 10 vivencias inevitables cuando vas a los fiestones de tu familia