Estados Unidos.- El beisbolista japonés Ichiro Suzuki culminó la venta de su alma al Principe de las Tinieblas a cambio de un una caguama y una bolsa de Doritos, alrededor de 45 minutos después concluyó un traspaso a la franquicia de los yankees de Nueva York.

“Esperemos que disfrute mucho de su chela y sus papas,” dijo un ahora ex fanático del jugador. “Porque para cualquier persona Ichiro es una persona que ya no tiene alma, la tendría si algún día se le vuelve a comprar al demonio, no puedo creer que lo admiraba.”

El beisbolista no pudo ser localizado para rendir declaración y es que los reporteros tienen miedo de conversar con él ahora que es oficialmente un discípulo de Satanás y aun peor, de los yankees de Nueva York, equipo que lleva comprando mercenarios por casi 100 años.

Compartir Ichiro Suzuki vende su alma al diablo, minutos después firma para los yankees